Una mayor solidez y la resistencia a la corrosión aun requieren el uso de tuberías de acero inoxidable sin soldaduras y de aleación de níquel para aplicaciones de alta presión dentro de las industrias de petróleo y gas, petroquímica, química, de energía, y de pulpa y papel.

Un análisis exhaustivo de la construcción de los tubos soldados permite explicar la diferencia con las tuberías sin soldaduras. Una manera de fabricar tubos soldados de acero inoxidable es tomar una tira plana, enrollarla y unirla con una soldadura longitudinal. No obstante, el área soldada continúa teniendo una dimensión diferente con respecto a la tira, lo que provoca áreas de concentración deCarreteNuevo2 tensión, especialmente en tubos sujetos a altas presiones internas. La concentración de tensión en ambos lados del cordón soldado también aumenta las posibilidades de corrosión si quedan residuos atrapados. Esto puede producir rajaduras que se multipliquen con el paso del tiempo y, en última instancia, provocar la rotura del tubo soldado.

Como señala la descripción, la integridad convierte a las tuberías de acero inoxidable sin soldaduras en la solución ideal para el flujo de gas y líquido en ambientes extremos. Las tuberías sin soldaduras pueden utilizarse en aplicaciones de gas y petróleo tanto en alta mar como en tierra, incluidas las líneas de control e inyección química. En estas aplicaciones críticas, las soldaduras longitudinales aumentan las posibilidades de que se produzcan defectos y fallas en el sistema.

Las tuberías enrolladas pueden fabricarse en longitudes de miles de pies y enrollarse fácilmente en el campo. La longitud de las bobinas puede minimizar la cantidad de soldaduras orbitales requeridas para alcanzar las profundidades extremas asociadas con las aplicaciones críticas de perforación o en alta mar, en especial en los sistemas de terminación inteligente de pozos. Existen aplicaciones de tubería enrollada sin soldaduras que se extienden por casi 7,000 pies. Eso equivale a casi 1 ½ millas o más de 5 veces la altura del edificio Empire State.

Bobinas de gran longitud sin soldaduras: principal ventaja

Las terminaciones inteligentes incorporan sensores permanentes y válvulas de control de flujo en el fondo del pozo controladas en superficie, lo que le permite monitorear, evaluar y gestionar activamente la producción (o inyección) en tiempo real sin ningún tipo de intervención en el pozo. Los datos se transmiten a la superficie para su monitoreo local o remoto.

Las terminaciones inteligentes de los pozos son la solución tanto a los problemas de producción como a los inconvenientes ambientales en la industria del gas y el petróleo. Estas estructuras capaces de monitorearse y, hasta cierto punto, operarse a sí mismas son más seguras y, a la larga, más productivas que aquellas que requieren de la intervención humana. Las tuberías de acero inoxidable y con alto contenido de aleación de níquel sin soldaduras se han convertido en el medio preferido para estas operaciones tanto en entornos subterráneos como submarinos.

La necesidad de contar con tuberías 316 de grandes longitudes que además sean resistentes a la corrosión resulta obvia en las operaciones de perforación, en especial en los sistemas de pozos inteligentes. Aunque estos sistemas ofrecen una opción eficaz y rentable a la hora de gestionar pozos en múltiples zonas, la presión, particularmente en las zonas inactivas, produce una vibración constante tanto en las líneas de control como de inyección química.

Cuando en estos sistemas se utilizan tuberías soldadas longitudinalmente, la vibración constante puede ocasionar el desprendimiento del cordón de soldadura y provocar bloqueos. A la larga, este bloqueo puede causar el mal funcionamiento de las válvulas de seguridad submarinas, y los resultados pueden ser catastróficos. De manera similar, si la línea de inyección química no funciona correctamente, los residuos se acumularán dentro de los tubos de producción, lo que hará que la productividad se reduzca.

Las tuberías sin soldaduras ofrecen una ventaja significativa en cualquier entorno donde la seguridad, confiabilidad y productividad sean fundamentales. Las terminaciones de pozos sin soldaduras diseñados para funcionar por cuenta propia durante largos períodos de tiempo y las operaciones de perforación a temperaturas bajo cero submarinas o subterráneas son buenos ejemplos de estos entornos. Las tuberías de acero inoxidable sin soldaduras pueden tener un costo más elevado pero su mayor confiabilidad cumple los requisitos de los códigos de diseño críticos y, a la larga, son una inversión rentable.

Conclusión

Las tuberías 316 sin soldaduras pueden ser más costosas, pero su proceso de fabricación permite lograr un tubo completamente homogéneo capaz de tolerar presiones de trabajo que cumplen con el Código de tuberías de proceso ASME B31.3, además de ofrecer un rendimiento 20% superior que el de las tuberías soldadas. Gracias a su capacidad de resistir presiones más elevadas de forma constante y su mayor resistencia a la corrosión, las tuberías sin soldaduras son, sin duda, más apropiadas para aplicaciones críticas que las tuberías soldadas.

Las tuberías de acero inoxidable sin soldaduras ofrecen una mejor resistencia a la corrosión y una estructura granular más homogénea. No hace falta decir que las tuberías sin soldaduras no necesitan ninguna prueba adicional para corroborar la integridad de las soldaduras; tampoco presentan problemas en cuanto a la orientación del cordón de la soldadura y la reducción de la resistencia a la presión.

Fuentes: